Cirugía de secuelas de pérdida de peso

En este apartado te explicamos aquellas cirugías que más frecuentemente suelen ser necesarias para recuperar la armonía en el aspecto de nuestro cuerpo tras una pérdida importante de peso. 

Como siempre te recordamos que es una información orientativa ya que siempre es necesaria una valoración individualizada para saber qué es lo mejor para ti.

Pérdida peso hombres

A menudo, después de perder peso, quedan secuelas que precisan intervención quirúrgica para ser reparadas.

La causa fundamental es que la piel posee una capacidad de readaptación limitada, por lo que aunque perdemos grasa,  queda un exceso de piel que da lugar a la flacidez y el aspecto envejecido.

Esta flacidez puede afectar a varias partes del cuerpo, fundamentalmente a la zona abdominal, zona pectoral, a brazos y muslos.

En el abdomen la relajación de los tejidos no es sólo cutánea. También los músculos se han separado que es lo que conocemos como “diástasis de rectos”. El abdomen aparece abombado y débil pudiendo producirse incluso dolor lumbar.  En zonas de pliegues cutáneos, asociado a la humedad persistente de estas áreas y a las dificultades para una correcta higiene, se puede producir infecciones por hongos de modo repetitivo.

En zona pectoral, brazos y muslos suele quedar un exceso de piel que, en el caso de los brazos, suele ser más visible al levantarlos y en el caso de los muslos, puede producir problemas para caminar al ocasionar rozaduras y erosiones.

Estas cirugías son el siguiente paso para alcanzar la mejoría y el bienestar perdido con la obesidad.

¿En quién está indicado?

En aquellos pacientes que, tras una pérdida importante de peso, presentan acumulaciones localizadas de grasa y flacidez cutánea en distintas partes del cuerpo.

Primera consulta

Durante la primera visita valoraremos las zonas descritas previamente:

Abdomen: exploraremos la cantidad de piel y grasa sobrante, el estado de los músculos abdominales, la presencia de hernias, estrías y te explicaremos cómo solucionarlo mediante la Abdominoplastia con Plicatura de Rectos.

Región pectoral, brazos y muslos: valoraremos la cantidad de piel y grasa sobrante. La cirugía indicada sería el Lifting de cada una de las zonas.

Grasa corporal: valoraremos las zonas en las que la grasa no ha desaparecido por completo a pesar de la pérdida de peso. Para retirar esos acúmulos de grasa se realizará una liposucción. Las zonas más habituales son abdomen, flancos y espalda.

Posteriormente se realiza una planificación individualizada según las necesidades de cada paciente, ya que en ocasiones no es necesario intervenir todas las zonas descritas previamente o es necesario realizar alguna cirugía adicional.

Con toda esta información se determinará el plan quirúrgico.

Es importante que en la consulta previa a la intervención comuniques a las doctoras si fumas (en este caso deberá dejarlo 1 mes antes y después de la cirugía), si tomas alguna medicación como aspirina o sintrom o si tienes alguna cirugía previa en la zona abdominal. Además deberás adquirir una faja abdominal que llevarás al ingreso para colocarla al terminar la cirugía.

Cirugía

Se realiza siempre en quirófano en un Hospital bajo anestesia general. La duración de la cirugía es variable en función de los procedimientos que se realicen.

1.Abdominoplastia con Plicatura de Rectos y liposucción

La cirugía se inicia con la infiltración en las zonas con grasa localizada de una solución con suero, anestésico local y adrenalina para disminuir las molestias postoperatorias y la pérdida de sangre durante la cirugía. Se extrae la grasa necesaria mediante liposucción con cánulas a través de pequeñas incisiones de 0,5 cm hasta conseguir una buena silueta.

Posteriormente se realiza una incisión horizontal de una cadera a otra pasando por la zona más inferior del abdomen, donde se junta con el inicio del pubis. Se hace otra incisión alrededor del ombligo para separarlo de los tejidos de alrededor y transponerlo en su lugar tras estirar la piel del abdomen. Se separa la piel de los músculos abdominales hasta llegar a las costillas y el final del esternón. Se repara la pared abdominal, juntando los músculos en la zona central (plicatura de rectos), tensándolos. Finalmente se estira la piel, se elimina la grasa y piel que sobran, se colocan dos drenajes y se cierra la piel.

Con la abdominoplastia también se pueden corregir hernias umbilicales o definir la forma del ombligo (umbilicoplastia).

Mediante esta cirugía eliminamos el exceso de piel en estas zonas. Se puede asociar a liposucción (ver Liposucción) si aún persiste acúmulo de grasa a pesar de la pérdida de peso.

2.Lifting en región pectoral, brazos, muslos.

Región pectoral: alrededor de la areola o en T invertida dependiendo del exceso de piel.

Brazos: dependiendo de la flacidez puede realizarse una cicatriz sólo en axila o prolongarla hasta el codo si el exceso cutáneo es muy importante.

Muslos: igualmente dependiendo de la flacidez podemos colocar la cicatriz en la ingle o prolongarla por la cara interna del muslo si hay mucho excedente cutáneo.

Tras la cirugía colocamos una faja.

Recuperación

Depende de las cirugías que combinemos. Pero en general, tras la cirugía es normal encontrarse cansado y molesto la primera semana. Sentirás tirantez y dolor moderado en las zonas operadas que serán controlados con analgesia. Deberás caminar semiflexionado sin estirar el tronco por completo unos 15 días para evitar aumentar la tensión en la herida en el caso de la abdominoplastia.  Los puntos se retirarán en unos 10 días.

Posteriormente, se darán indicaciones de tratamiento sobre las cicatrices para que su resultado sea óptimo y así hacerlas lo menos visibles posible.

Las primeras semanas es normal verse hinchado. Deberás llevar la faja durante 1 mes, 24 horas al día, para disminuir en parte este acúmulo de líquidos y para favorecer la retracción de la piel y su adaptación a la nueva silueta. Posteriormente, la llevarás 2 semanas más durante 12 horas al día. Tan importante o más que la cirugía es ser riguroso a la hora de llevar la faja, ya que de ello depende que el resultado sea óptimo.

A partir de la primera semana será beneficioso el tratamiento mediante drenaje linfático manual para disminuir antes el edema y mejorar la retracción cutánea, evitando la flacidez.

Necesitarás cierto reposo durante 2 semanas, pudiendo reincorporarte a la actividad habitual a partir de entonces, siempre teniendo en cuenta que debes llevar la faja y no cargar peso ni realizar esfuerzos. Es recomendable caminar distancias cortas desde el día del alta para evitar la formación de trombos en las venas y mejorar la circulación de la sangre. Para poder realizar actividad deportiva deberán haber pasado 8 semanas. Tendrás que aplicar hidratación y proteger las cicatrices del sol hasta 1 año tras la cirugía para conseguir que progresivamente la cicatriz cambie del color rojo inicial al blanco definitivo.


Riesgos

En MRS Cirugía Plástica contamos con Cirujanas Plásticas cualificadas que realizan las cirugías en quirófanos con todas las garantías. Sin embargo, existen riesgos propios de cualquier cirugía y posibles complicaciones como hematoma o seroma (acúmulo de líquido localizado) que pueden requerir o no drenaje, o infección que se tratará con antibióticos y que podría prolongar la estancia hospitalaria.

Podrían producirse problemas de cicatrización o necrosis localizada alrededor de las cicatrices, sobre todo en personas fumadoras, aumentando el número de curas necesarias y prolongando la recuperación. En estos casos, a veces es necesaria una pequeña intervención con anestesia local pasados unos 6 meses de la cirugía para mejorar el resultado de la cicatriz.

Tras la cirugía pueden producirse alteraciones de la sensibilidad en abdomen o la areola y el pezón recuperándose en un plazo de meses, aunque en ocasiones puede quedar alguna zona localizada con menor sensibilidad de manera prolongada.

Además, como en todas las intervenciones, existen riesgos asociados a la anestesia que son muy infrecuentes dado que contamos con un equipo de anestesistas con amplia experiencia en este tipo de cirugías.

Para minimizar los riesgos se deben seguir cuidadosamente las indicaciones dadas, tanto antes como después de la cirugía.

Resultados

No son inmediatos. La silueta definitiva se logrará de manera progresiva, comenzando a ver los resultados a partir de la 3ª o 4ª semana y mejorando día a día hasta 4-6 meses tras la intervención. La forma conseguida será definitiva siempre que se mantenga un peso estable con un estilo de vida saludable, alimentándose de manera equilibrada y practicando alguna actividad física durante la semana.  

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